Es oficial. Comenzamos la fase de desconfinamiento y, esperando que todo vaya bien, todos vamos preparándonos poco a poco hacia la llamada nueva normalidad. Este neologismo conllevará sus nuevas formas de relacionarnos entre nosotros y de cara al mundo, con sectores, como el de la cultura, que se verán muy afectados.
El camino a la nueva normalidad
El plan para desconfinar nuestro país constará de cuatro fases. En la fase 0, que comenzaremos todos el 4 de mayo (excepto las islas Formentera, La Gomera, El Hierro y La Graciosa, que entrarán directamente en la 1 por su escasa incidencia de coronavirus), se abrirán archivos y librerías, con cita previa para atención individualizada y mantener la distancia de seguridad.
En la fase 1, que se dará dos semanas después, el 11 de mayo, siempre y cuando los indicadores de que todo va bien señalen que la provincia o comunidad en cuestión va por el ‘buen camino’, se permitirá acudir a bibliotecas para préstamos y lectura así como actos culturales de menos de 30 personas en lugares cerrados o de menos de 200 al aire libre.
Se prevé, además, la vuelta a la producción audiovisual y rodajes de cine y series, con extensos protocolos de seguridad que tendrán que ser avalados por el Ministerio de Sanidad.

En la fase 2, quince rigurosísimos días después de iniciar la fase 1 y superados los indicadores, se contempla ya la apertura, con un tercio del aforo, de cines, teatros, auditorios y museos, estos últimos, además, sin actividades.
Se permitirán las actividades culturales con menos de 50 personas, y de 400 si se trata de eventos al aire libre, aunque en ambos casos el público tendrá que estar sentado y las butacas, preasignadas.

La tercera fase, seis semanas después si todo va bien, incluye ampliar la ocupación de espacios hasta un 50% de su aforo en el caso de teatros y cines, y la apertura de discotecas, bares, espacios musicales y salas de artes escénicas con un aforo máximo de un tercio del habitual.
Los espectáculos en lugares cerrados podrían contar con 80 personas y al aire libre con menos de 800.
En esta fase, que comenzará el 11 de junio como mínimo, se abrirán los parques temáticos y de ocio al aire libre, con limitaciones de aforo.
Nueva normalidad para la industria cultural
Con todas estas limitaciones de aforo es imposible no preguntarse cuántos teatros y salas de concierto podrán mantenerse, o a cuánto van a tener que cobrar las entradas para ser siquiera sostenibles.
Entidades del sector de las artes escénicas y la música en España como FAETEDA (Federación Estatal de Asociaciones de Empresas Productoras de Teatro y Danza), APM (Asociación de Promotores Musicales) o ACCES (Asociación Estatal de Salas de Música en Directo) han pedido al gobierno que, mientras no puedan recuperar su actividad, se mantengan las medidas de ayuda laborales, sociales y fiscales para el sector, mientras estudian protocolos de medidas sanitarias y de higiene que puedan aplicar de forma temporal para garantizar la seguridad de los trabajadores y del público.
Desde el público nos tocará aportar nuestro granito de arena para, en la medida de lo posible, apoyar al sector de la cultura, que tantas alegrías y tantos estímulos nos ha brindado siempre.

