CaixaForum Madrid acogerá a partir del 19 de junio una exposición sobre la convulsa relación entre Pablo Picasso y Olga Khokhlova, su primera esposa.
La muestra sobre Olga Picasso pone en perspectiva algunas de las grandes obras de Picasso y reconstruye la producción del artista en el marco de la turbulenta historia de amor entre ambos.
Olga Picasso
Nacida en 1891 en Nijyn, una ciudad ucraniana del entonces Imperio ruso, Olga Khokhlova es hija de un coronel. Conoce a Picasso entre Roma y Nápoles en 1917 siendo ella bailarina de los Ballets Rusos dirigidos por Serguéi Diáguilev.
La exposición nace del trabajo de investigación de los archivos de Olga Khokhlova, abuela de Bernard Ruiz-Picasso, a la vez comisario de la muestra, y ofrece una nueva lectura que contradice algunas versiones oficiales negativas sobre el papel de esta mujer en la vida del artista.
A través de archivos personales, manuscritos y fotografías, en su mayoría inéditos, se propone reconsiderar el «periodo Olga» en su conjunto y reflexionar hasta qué punto la imagen que Picasso dio de su primera esposa en su trabajo es fiel a la realidad de su historia personal y, más ampliamente, un reflejo de la historia política y social de principios del siglo XX.
Olga en la obra de Picasso
Modelo por excelencia del denominado periodo clásico de Picasso, la figura reproducida de Olga se irá metamorfoseando —durante la convulsa Europa de entreguerras— conforme se va deteriorando el vínculo entre ellos.
Olga fue retratada en una primera etapa con líneas finas y elegantes, con aspecto melancólico. A partir del nacimiento de su primer hijo, Paul, en 1921, Olga se convierte en inspiración para numerosas escenas de maternidad, composiciones que muestran una felicidad serena.

Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid, 2019. © RMN-Grand Palais / Mathieu Rabeau
La figura de su esposa se transformará a partir de 1927 con la entrada en la vida de Picasso de Marie-Thérèse Walter, quien se convertiría en su amante. A partir de ese entonces Olga será la representación de la expresión violenta, revelando la profunda crisis que tenían como pareja.
La exposición, coorganizada con el Musée national Picasso-Paris y la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte, en colaboración con la Obra Social la Caixa, el Museo Estatal de Artes Plásticas A. S. Pushkin de Moscú y el Museo Picasso Málaga, podrá verse en el centro cultural la Caixa de Madrid hasta el próximo 22 de septiembre.
En el Museo Picasso Málaga, donde ha estado previamente, ha cosechado un éxito rotundo de asistentes, con más de 85.200 visitas.
La entrada general cuesta cinco euros, excepto para clientes de CaixaBank y menores, que es gratis.
Actividades paralelas a la muestra
El lunes 17 de junio tendrá lugar una conferencia a cargo de los comisarios de la exposición: Emilia Philippot, conservadora jefa y jefa de las colecciones del Museo Picasso de París, y Bernard Ruiz-Picasso, co-presidente de FABA (Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte).
Para entidades culturales, asociaciones, colectivos, grupos de amigos… CaixaForum ofrece una visita más pausada, profundizando en los temas de interés de los asistentes y con una tertulia acompañada de una taza de café.
Los sábados, domingos y festivos a las 10 de la mañana las familias con niños mayores de ocho años podrán disfrutar, además, de una visita en familia a la exposición, con un recorrido y actividades participativas dentro del espacio.
Para niños y niñas a partir de los cinco años la Obra Social la Caixa abre el espacio familiar y educativo Un ballet de vanguardia, en el que se propone una actividad que invita a los participantes a explorar de forma libre y creativa alguno de los aspectos de la exposición, haciendo hincapié en los vínculos entre la vanguardia y las artes escénicas.

