Los amantes del arte contemporáneo, el arte digital y la cultura pop están de enhorabuena con «El Jardín de las delicias, un recorrido a través de las obras de la Colección SOLO», una exposición única que podrá visitarse en Matadero de Madrid hasta el próximo 27 de febrero de 2022.
El Jardín de las delicias, un recorrido a través de las obras de la Colección SOLO ofrece inteligencia artificial, arte sonoro, animación 3D, pintura, escultura e instalaciones en un diálogo con los valores universales que El jardín de las delicias ha mantenido a lo largo de la historia.
Obras de artistas como SMACK, Mario Klingemann, Miao Xiaochun, Cassie McQuater, Filip Custic, Lusesita, La Fura dels Baus- Carlus Padrissa, Mu Pan, Dan Hernández, Cool 3D World, Sholim, Dustin Yellin, Enrique del Castillo, Dave Cooper y Davor Gromilovic conforman una nueva mirada, desde el presente, a la obra maestra del siglo XVI.

El jardín de las delicias de Bosco lleva al espectador más allá de lo real. No en vano, historiadores del arte y críticos de la década de 1920 situaron al autor como precursor del surrealismo.
Los artistas contemporáneos que recoge esta muestra, fruto de la colaboración entre Matadero y Colección SOLO, exploran esos vínculos mediante las nuevas tecnologías.
Por ejemplo, Cool 3D World, dúo creativo residente en Nueva York que usa la animación digital para crear narrativas al estilo de la «escritura automática» reinterpreta el tríptico original en «El rey de la vida», sintetizando la evolución de uno de los personajes prototípicos de su obra.
Cassie McQuater, artista procedente de Detroit, replica a la obra maestra del Bosco con Angela´s Flood, un paraíso de personajes arcade femeninos elaborado en dos mil líneas de código HTML.
Las casi 20 obras que componen la exposición forman parte de los fondos de la Colección SOLO, proyecto internacional de apoyo a la creación contemporánea con sede en Madrid.
Una propuesta cultural divertida y muy interesante. Como consejo personal, aunque os digan que «no está recomendada para menores de 16 años», peques y adolescentes la disfrutan enormemente y no salen en absoluto traumatizados.










