Cuando los rostros no son tal y como lo esperamos producen un efecto inquietante. Los retratos cubistas, las formas expresionistas o las deformaciones figurativas de Francis Bacon son ejemplos de esa conexión.
Cuando los rostros no son tal y como lo esperamos producen un efecto inquietante. Los retratos cubistas, las formas expresionistas o las deformaciones figurativas de Francis Bacon son ejemplos de esa conexión.